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22 de octubre de 2011

ANÁLISIS-RESUMEN EL VELO DE LA REINA MAB DE RUBÉN DARÍO

ANÁLISIS-RESUMEN DEL CUENTO
EL VELO DE LA REINA MAB DE RUBÉN DARÍO
Esta narración ejemplifica el cuento parisiense, especie que predomina en el libro Azul, de Rubén Darío. Está estructurado -como las demás prosas del libro- en forma de cuadros sucesivos que llevan la acción gradualmente hacia su desenlace.
De los seis cuadros, el primero funciona como introducción y el último, como desenlace. En ambos, la presencia de la fantástica reina Mab enmarca el desarrollo de la narración representado, en este caso, por los monólogos de los "cuatro hombres flacos, barbudos e impertinentes".
La acción es mínima y no hay tensión dramática que alcance un determinado clímax. En sí, el dramatismo del relato está dado por el juego de tensiones y distensiones que sostienen los parlamentos de los artistas. La estructura de este juego se presenta idéntica en los cuatro monólogos: a una profunda depresión sigue un momento de exaltación en el que se identifica el arte con la divinidad, para luego caer nuevamente en el desaliento del genio rechazado por el hombre común.
Ejemplo: Lo que es hoy romperé mis pinceles. ¿Para qué quiero el iris y esta gran palea campo florido, si a la postre mi cuadro no será admitido en el salón? [ ... ] He trazado en mis lienzos los nimbos de los santos y las alas de los querubines. ¡Ah, pero siempre el terrible desencanto' [. .] i Vender una Cleopatra en dos pesetas para poder almorzar...!

La introducción y el desenlace también presentan las simetrías propias del estilo
dariano. A la mención del hada caracterizada por el lujo de su vehículo “su carro hecho de una sola perla, tirado por cuatro coleópteros de petos dorados y alas pedrería"-, se contrapone el retrato de los artistas desesperanzados. La diferencia se da en el párrafo final de cada cuadro. En el primero prevalece el desencanto, a pesar de los dones recibidos; en el último, la presencia de la esperanza permite soñar con el ideal.
Aparecen en este cuento varios de los recursos favoritos de Rubén Darío :
Abundancia de metáforas y símbolos. Ejemplo: A uno le había tocado en suerte una cantera, al otro el iris, al otro el ritmo, al otro el cielo azul.
Uso de fórmulas introductorias. Ejemplo:
Decía el primero: -y bien ...
y decía el otro: -Perdida mi alma ...

Adjetivación ornamental y sugestiva.
Yo soy el ánfora del celeste perfume ...
. . . suena el golpe armónico como un verso ...
Penetración del ritmo del verso en la prosa .
. . . el santo aliento del buey coronado de rosas ..
¡Heme aquí en la gran lucha de mis sueños de mármol!

Sintaxis elíptica. El sintagma responde a las características del hexámetro latino. En este caso, la oración en prosa adopta el ritmo del verso alejandrino:
Todos tenéis, unos el oro; otros la armonía, otros la luz ...
Articulación musical de la frase larga.
Tú golpeas, hieres y domas el mármol, y suena el golpe armónico como un verso, y te adula la cigarra, amante del sol, oculta entre los pámpanos de la niña virgen.
Calculada elegancia de silencios o finales bruscos.
y yo, que podría en el estremecimiento de mi inspiración trazar el gran cuadro tengo aquí dentro! .

El tema del cuento manifiesta la necesidad de la esperanza en la lucha del artista por alcanzar el ideal.

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