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21 de enero de 2009

Resumen y análisis de El brujo postergado de Jorge Luis Borges


Resuemen y análisis de El brujo postergado de Jorge Luis Borges
La idea de que lo irreal influye sobre lo real y lo transforma es expresada por Borges en este cuento cuya versión original pertenece a Don Juan Manuel,.Borges realiza una adaptación y una reelaboración del mismo.
Don Juan Manuel fue un escritor español que vivió en el siglo XIV. Su obra capital, El Conde Lucanor, es una colección de relatos alentados por un propósito didáctico y moralizador, en forma de apólogos. El apólogo es una breve narración con intención ejemplarizadora, es decir, que sus hechos y personajes deben ser tomados como "ejemplo" por quienes los leen, ya sea para no caer en los mismos vicios que expone, ya para imitar las virtudes que propone.
Resuemen del argumento:
Un deán de Santiago pide a don Illán de Toledo que le enseñe la nigromancia o magia negra, ciencia o arte de adivinar el futuro. Don Illán accede, pero le dice que teme su futura ingratitud. El deán le promete y asegura que nunca olvidará aquel favor.
Antes de descender al lugar donde estudiarían las artes mágicas, don Illán ordena a la sirvienta que prepare perdices para la cena, pero que no las pusiese a asar hasta que él se lo mandara.
Mientras está con don Illán y habiendo transcurrido ya diez días, el deán recibe el nombramiento de Obispo. Don Illán le pide entonces que le otorgue el puesto de deán que él deja para uno de sus hijos, pero el nuevo Obispo se lo niega, aduciendo que lo tenía reservado para su hermano, pero que más adelante lo favorecería y que lo acompañase hasta Santiago. Allí son recibidos con honores.
Durante sucesivas etapas el deán va escalando en la posición jerárquica eclesiástica: es nombrado Arzobispo, luego Cardenal y finalmente Papa. En cada oportunidad, don Illán vuelve a reiterar su pedido y en cada oportunidad le es denegado. Finalmente, ya en Roma, cuando don Illán le pide el cardenalato para su hijo, el nuevo Papa lo amenaza con enviarlo a la cárcel por brujo. Don Illán decide entonces regresar a España y le solicita algo para comer durante el camino, pero el Papa no accede. En ese instante, el rostro de don Illán rejuvenece y le dice que, entonces, tendrá que comerse las perdices que había encargado para esa noche.
En ese instante, el Papa se encuentra en la celda subterránea de Toledo, siendo sólo deán de Santiago y totalmente avergonzado por su ingratitud. Don Illán lo despide, negándole su parte de las perdices.
Análisis
Si bien El brujo postergado pertenece, sin lugar a dudas, a la literatura fantástica, en él no es lo fantástico lo esencial, sino un instrumento puesto al servicio del objetivo primordial del apólogo que es moralizar. Por eso el tema central es la ingratitud, y lo fantástico y el viaje en el tiempo, un medio para manifestarla.
La atmósfera fantástica, tan importante en este tipo de cuento, comienza a crearse desde las primeras líneas a través de una serie de elementos que anticipan los prodi­gios que van a tener lugar:
· El "arte de la magia", en el que uno de los personajes es sabio y que el otro desea aprender, mencionado al comienzo, previene al lector sobre la índole de los protagonistas y, por lo tanto, de lo que entre ellos puede acontecer.
· La "habitación apartada" en la que lee don Illán es un lugar simbólico de un estado de conocimiento sólo accesible a los iniciados.
· Se insiste en que las artes mágicas no se pueden aprender sino en "sitio apartado". Esa reiteración del adjetivo, asociado a la práctica de la magia, va creando el ámbito de lo oculto, de lo secreto, de lo que no se revela al común de las gentes.
· Don IIlán lleva al deán a una "pieza contigua": esto refuerza por un lado la idea de lo escondi­do y, por otro, señala el primero de los "pasos" que el aspirante a iniciado ha de dar para acceder al mundo de lo oculto .
La presentación del acceso y del recinto mismo dedicado a las prácticas mágicas es un excelente modelo de descripción destinada a crear la atmósfera propia de un cuento fantás­tico, cargada de expectativas y de un clima de irrealidad y sortilegio:
" ... explicó don Illán que las artes mágicas no se podían aprender sino en sitio apartado y, tomándolo por la mano, lo llevó a una pieza contigua, en cuyo piso había una gran argolla de fierro ... Levantaron la argolla entre los dos y descendieron por una escalera de piedra bien labrada, hasta que al deán le pareció que habían bajado tanto que el lecho del Tajo estaba sobre ellos. Al píe de la escalera había una celda y luego una biblioteca y luego una especie de gabinete con instrumentos mágicos."
Elementos que crean esa atmósfera:
La "pieza contigua".
La "gran argolla de fierro", que por su peso debieron levantar entre ambos, es un símbolo más de los obstáculos que es necesario vencer para llegar a los arcanos de la magia.
La "escalera de piedra", por la cual parece que descienden hasta que el río Tajo pasa sobre ellos, marca el franco ingreso en el mundo de la irrealidad, pues sugiere un descenso a las entrañas mismas de la Tierra.
La sucesión dé lugares subterráneos (una celda y luego una biblioteca) que culminan en el "gabinete con instrumentos mágicos" completa la idea de apartamiento de la realidad cotidiana y del orden natural, comenzada al principio y constituye el punto de llegada al corazón mismo del reino de la magia, en el cual ésta comenzará a manifestarse de inmediato.
El viaje en el tiempo no se revela hasta el desenlace como un viaje fantástico, pero no obstante va intensificando gradualmente las expectativas del lector, de tal modo que aunque cada uno de los saltos temporales plantea situaciones similares, hay una progresión en varios elementos que alienta la espera de un final contundente:
· Los cargos del deán son cada vez más importantes: obispo, arzobispo, cardenal, papa.
· Se le tributan honores cada vez mayores:
"Fueron para Santiago los tres, donde los recibieron con honores." "Fueron para Tolosa los tres, donde los recibieron con honores y misas."
"Fueron para Roma los tres, donde los recibieron con honores, misas y procesiones."
· El estado de ánimo de don lIIán al principio es alegre y lleno de esperanza, luego pesimista, más tarde implorante y por fin derrotado.
· Las excusas y vagas promesas del ingrato deán se transforman al fin en amenazas de cárcel y negativa a proporcionar a don IlIán alimentos para el viaje.
Desenlace. Es el desenlace perfecto para un cuento fantástico por la rapidez con que se resuelve la acción y por lo inesperado.
Procedimientos empleados:
· La velada anticipación del prodigio:
"Entonces don IIlán (cuyo rostro se había remozado de un modo extraño), dijo con una voz sin temblor ... "
El empleo de las perdices como elemento que marca la entrada y la salida de la dimensión mágica: palabra en clave, especie de "sésamo ábrete", capaz de producir en un instante la sucesión vertiginosa de años y ciudades y de reintegrar en otro instante tiempo y espacio a sus dimensiones normales.
·La concisión narrativa que reduce los hechos a lo mínimo e indispensable: regreso al punto inicial y partida del deán. Cualquier otro detalle hubiera diluido la sorpresa final del lector, efecto tan importante en el cuento fantástico.

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