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17 de diciembre de 2014

Análisis de: Cabalga Diego Laínez, un romance literario

 

El célebre romance Cabalga Diego Laínez no es sino un fragmento desprendido del cantar tardío de las Mocedades de Rodrigo, de  fines del siglo XIV, el último que se sepa de largo aliento que se compuse en España y que es refundición de un texto anterior, cuya prosificación recoge la Crónica de 1344.

El romance no nos explica la circunstancia que motiva la visita de los de Vivar a la corte del rey. Tampoco queda claro el desenlace. El interés del texto se concentra en la escena del besamanos frustrado, en la rebeldía del joven vasallo, en su arrogancia.

De acuerdo con la gesta de la que procede destinada a cantar una serie de hechos legendarios y fabulosos acerca de la infancia y juventud del héroe, el episodio que desarrolla el romance está ligado al casamiento de Rodrigo con Jimena, uno de los temas centrales de las Mocedades, y cuyos pormenores carecen de todo fundamento real. No olvidemos que estos poemas épicos tardíos han perdido por completo el espíritu histórico de los antiguos.

Rivalidades entre las casas de Vivar y de Gormaz, y agravios del conde Lozano, padre de Jimena, para con Diego Laínez, ya anciano, determinaron la muerte de aquél por la mano inexperta pero arrojada de Rodrigo, apenas un adolescente.

De acuerdo con antiguas costumbres, atestiguadas en una chanson france­sa, la huérfana podía solicitar al rey en matrimonio a un caballero para compen­sar su soledad y desamparo. Lo novedoso del poema castellano es que Jimena reclame por marido al ofensor y homicida de su padre. Precisamente para acceder al pedido de la noble doncella es que el rey convoca a Diego Laínez, quien acude a la cita con su hijo y su mesnada de trescientos caballeros. Rece­loso va Rodrigo, temiendo que el llamado del monarca, cuyo objetivo ignora, esconda una emboscada para vengar la muerte del poderoso conde Lozano. En el poema, el episodio que subraya como en el romance la altanería y bra­veza del protagonista termina allí mismo, pese a los desplantes del héroe, con el casamiento de la joven pareja.

El romance ha olvidado los antecedentes del asunto, los que quizá podrían justificar el ánimo altivo y desconfiado del Cid; también, el desenlace o matri­monio con que culmina. Por los cuatro últimos versos intuimos que entre los hombres del rey y los de Diego Laínez se ha producido una gresca, de la que salieron victoriosos estos últimos, quienes regresan a sus heredades "mejor armados" y "a caballo". Las dos breves menciones parecen aludir al botín obte­nido en la pelea.

Dice Menéndez Pidal que el final del poema recuerda el de un romance del ciclo de Fernán González "de donde proceden también los animados versos que describen el contraste del traje de guerra de Rodrigo con el traje de corte de los trescientos que le acompañan", para concluir que con tales "contamina­ciones y adiciones se forma un romance viejo".

Lo dicho nos permite aseverar con palabras del más ilustre investigador de la poesía épica española y de sus manifestaciones populares que, en mu­chos casos, un romance viejo de ascendencia literaria épica:

"... es un breve poema esencialmente episódico, formado con algunos versos de un cantar de gesta, simplemente entresacados, o más comúnmente comple­tados con otros, que ora resumen el relato del poema, ora le dan un nuevo giro, según el capricho creador del redactor primero o de los recitadores su­cesivos; pero la forma es siempre épico-lírica: concisa, enérgica, más descrip­tiva o dialogada que narrativa."

'Otras consideraciones: Diego Laínez es el padre del Cid. La épica tardía hizo descender al héroe cas­tellano de Laín Calvo, primer juez de Cas­tilla.
En el romance  se pone en evidencia el uso del paralelismo antagónico que pone de relieve la figura de Rodrigo. Los contras­tes mula-caballo, oro y seda-bien armado, guantes olorosos-guante mallado, vaneas-estoque dorado, sombreros muy ricos-casco afinado señalan que todos van en son de paz, excepto Rodrigo, que acude a la cita del rey, Fernando I,  con ánimo belicoso y ves­tido como para la guerra.
La Jimena Díaz del Poema de Mio Cid mujer de alcurnia regia según la historia se convierte en el de las Moce­dades en la hija de don Gómez de Gormaz, conde Lozano, un personaje y apelli­do inventados.

Fuente: España en sus letras; Ed. Estrada, Bs.As.; 1985




30 de septiembre de 2014

Modelo de análisis de una tira de historieta: MAFALDA, DE QUINO


Modelo de análisis de una tira de  historieta: MAFALDA, DE QUINO
Mafalda, aparecida por primera vez en 1962, es uno de los personajes de historie­ta que más rotundo éxito han logrado, no sólo en nuestro país sino también fuera de él, publicándose en España, Francia, Portugal, Italia, Alemania y Fin­landia. Mafalda es una deliciosa criatura que, como cualquier niño, odia la sopa, pero, al mismo tiempo, indaga sobre el sentido del mundo, de la sociedad, de de­terminadas costumbres e instituciones. En muchas oportunidades piensa como una persona adulta, pero dice sus opiniones como habitualmente no lo hacen los adul­tos: con sinceridad y con la mayor na­turalidad.



En la tira que hemos publicado pue­den analizarse los siguientes elementos:
La ANÉCDOTA se desarrolla de acuer­do con el siguiente mecanismo:
  1. Parte de una situación simple e intras­cendente: Mafalda conoce el departa­mento de una amiguita.
  2. Después dice que también conoció a la mamá.
  3. Acto seguido explica cómo es la mamá de la amiguita.
  4. Luego hace una consideración general con respecto a cierto tipo de madres.
  5. Finalmente hace una aguda crítica a la suya propia, aprovechando la interjec­ción con que esta le ha venido contes­tando. Es notable la síntesis expresiva que se logra con la palabra que inventa, el plural de una interjección -ajhá­ses-, pues en ella, además de servir de vehículo para concretar la crítica, se condensa todo un velado reproche de Mafalda a su madre por su escasa elocuencia y el poco caso que ha hecho a su relato.

La anécdota tiene un sentido elemental pero completo: desarrolla una situación con su comienzo, su nudo y su desenlace, y, a pesar de ser Mafalda el personaje central, el de la madre no está descuidado, por el contrario, está perfec­tamente definido en la típica actitud del ama de casa concentrada en su tarea, y que, por lo mismo, hace poco caso del re­lato de su hija.
 En lo que respecta al dibujo, hay una perfecta adecuación y complementa­ción entre éste y el texto.
a)     La madre está siempre de espaldas, o sea que su posición en el dibujo y el texto -la interjección- se unen para expresar una actitud indiferente hacia Mafalda y de concentración en su que­hacer. Sólo varía en el último cuadro con una posición corporal y una expre­sión en el rostro que dicen con elocuen­cia la desazón que le producen la ob­servación y la conclusión de su hija.
b)     La posición de Mafalda se relaciona con la actitud de la madre: primero la mira, en un segundo momento le da la espalda, luego parecería mirarla pa­ra ver si despierta en ella alguna reac­ción; de inmediato aparece en un pri­mer plano que es el centro de la tira: se la destaca a ella porque lo que dice en ese momento es el núcleo de signi­ficación de la historieta; en el último cuadro se va, haciendo la observación sarcástica en la cual radica todo el efecto humorístico, porque aplica el concepto general enunciado en el cuadro anterior a su propia madre.
c)     El dibujo cumple con los requisitos importantes:
·Es SIMPLE, pues los elementos repre­sentados se reducen al mínimo indis­pensable: los dos personajes, la tabla de planchar, la plancha y un banco para apoyar lo que ha sido ya plan­chado, sin líneas ni detalles innece­sarios.
·    La COMPRENSIÓN de la historieta es inmediata.
·   La COMPOSICIÓN DEL CUADRO respon­de a las cualidades de equilibrio en la distribución de los elementos del cuadro y de claridad, pues todo se reduce a un gran fondo blanco en el que se recortan nítidamente persona­jes y objetos.
·   El MOVIMIENTO de Mafalda al irse, en el último cuadro, se indica con una sucesión horizontal de globitos que se van achicando.
·   Las figuras de Mafalda y la madre están ESTILIZADAS (resaltan los rasgos característicos de los personajes, sin ser por ello realistas)  pues en aquélla se acentúa la extremada simplicidad de los rasgos que configuran el rostro de una niña aparentemente común, por lo que contrastan mucho más sus agudas observaciones, y en ésta el gesto de desolación producido por la crítica de su hija.


30 de agosto de 2014

Análisis de Coplas a la muerte de mi padre de Jorge Manrique


Argumento : Jorge Manrique evoca la figura de su padre, el maestre de Toledo, victorioso en veinticuatro batallas, expresando honda pena ante su pér­dida. Discurre luego sobre el dolor humano, la vanidad de las glorias mundanas y la insignificancia  de la vida terrena.
Idea central que surge de la obra
El pensamiento español del siglo XV sustentaba la idea de que en cada existencia aparecen tres vidas escalonadas: la vida del cuerpo, la de la fama y  la eterna. Para Manrique la segunda es la más impor­tante. Esta nueva perspectiva, unid 'a la perduración de sentimientos medievales, convierten a las Coplas en una obra de transición hacia el Renacimiento.
Está elegía está compuesta con un doble fin: por una parte, dar tes­timonio del dolor filial ante la muerte del padre; por otra, poner de relieve  la fama del maestre y lo pasajero de las glorias humanas.
Organización del contenido : desde el punto de vista del contenido, las Coplas se estructuran de la siguiente manera:
Consideraciones acerca de lo perecedero de la vida terrena, acom­pañadas de un sentimiento que añora el pasado. [Coplas 1 a 3.]
   • Invocación a Dios. [Copla 4.7 )
Señalamiento de lo  pasajero de la hermosura, los placeres y el poder. [Coplas 5 a 13.]
Recuerdo de la desaparición de las glorias de los personajes sobresalientes en la corte del siglo XV. [Coplas 14 a 24.]
Descripción panegírica de la personalidad del maestre don Rodrigo. [Coplas 25 a 33.] .
   • Diálogo del maestre con la Muerte. [Coplas 34 a 39.]
Visión íntima y resignada del hijo que se consuela de la pérdida de su padre. [Copla 40.]

Titulo: alude a Rodrigo Manrique, maestre de |a orden de Santiago, que muere el 11 de noviembre de 1476. Su hijo, Inspirado por e| dolor que le causa esa muerte, escribe en forma inmediata esta elegía a modo de homenaje a su padre.

Género: Lírico : Como en todas las manifestaciones que integran este género, en las Coplas existe un franco predominio  de elementos subjetivos y emocionales.

Temas Principales
  •  Exaltación de la figura del maestre don Rodrigo.
  •  Caducidad de las cosas humanas.


Temas secundarios
  •  Añoranza del pasado.
  •  Dolor ante la pérdida del padre.
  •  Cansancio de vivir ,  obsesión de la muerte.
  •  La fama como posibilidad de superar al olvido.
  •  La igualación de todos los hombres en un destino final común: la muerte. La muerte como igualadora, dentro del esquema clasista del siglo XV,  es un rasgo Importante que señala la unicidad del destino humano en la muerte.
  • La universalidad del dolor, .humano ante la pérdida de seres queridos: un noble español del siglo XV, tan alejado de la realidad cotidiana del lector medio actual logra, sin embargo, a través de su dolor, seguir compartiendo ese sentimiento con todos los que se acercan a su obra.
  • Presencia de la fe católica: a pesar de que el Humanismo, como actitud renovadora, comienza a influir en el pensamiento español de este siglo, perdura una sólida creencia en la religión católica. En las clases altas esta postura es ineludible e incuestionada, ya que comparte el poder político con la Iglesia.
  • El Humanismo: esta nueva interpretación de la vida, que coloca al hombre como centro de sus reflexiones, hace posible este panegírico de la Vida terrena (fama) del maestre don Rodrigo.
  • Basamentos culturales de un hombre del siglo XV: en uno de sus aspectos la nueva filosofía que irrumpe en esta época se caracteriza por revalorar la cultura grecolatina. Manrique, por lo tanto, alude constantemente en sus Coplas a personajes principales de la Antigüedad (Julio César, Octaviano, Aní­bal, Trajano, Marco Aurelio) tomándolos como punto de comparación de las virtudes de su padre.

Personajes
 Principal: Rodrigo Manrique, conde de Paredes; Influyente figura de la corte, peleó valientemente, contra los moros.  Participó activamente en las luchas internas durante el reinado de "Enrique IV, apoyando  a Isabel. A comienzos del triunfo de ésta, muere a los setenta años.
Secundarios
 La Muerte personificada, dialoga con el maestre, a quien viene a buscar.
• Juan II, los infantes de Aragón, el infante don Alonso, don Álvaro de Luna, son recordados en las Copias a través de sus características sobresalientes, aunque no llegan a adquirir categoría de personajes.
 Marcos referenciales
 Marco Geográfico:  Castilla.
Marco Histórico: Mediados del siglo XV. En España reina Enrique IV de Castilla, el Impotente; época de favoritos que  desatan intrigas y pasiones ambiciosas en la corte. Lucha enconada por la sucesión del trono entre Isabel la Católica y la Beltraneja, supuesta hija de la reina y del favorito Beltrán de la Cueva.
Manrique y su familia militan en el bando de Isabel. El bajo nivel moral que se registraba en los ambientes palaciegos da origen a escritos satíricos que describen en forma punzante y agresiva el clima de inmoralidad al que se había llegado en la lucha por el poder. El triunfo final es de Isabel, quien fortalece los reinos de Castilla y Aragón, a través de su casamiento con Fernando.
Marco Social: La nobleza de más alto linaje (reyes, favoritos, condestables, duques,
marqueses, maestres.

Marco Espiritual :Tristeza profunda y cansancio vital.



15 de junio de 2014

Historia del Arte: el Manierismo

Historia del Arte: el Manierismo
Resumen: marco histórico; Pintura 

Marco histórico-cultural

Corriente desarrollada en toda Europa, en el siglo xvi. Entre las características del Manierismo, sobresale la búsqueda de un estilo capaz de romper con las proposiciones renacentis tas, de formas muy complicadas, establecidas en espacios recargados, donde surgía la ruptura del equilibrio.

Reflejó ideas religiosas, en dos vertientes: la mitología y la sensualidad, para expresar un mundo de horror. Fue un arte complejo, que concilio el pensamiento sistematice del Cristianismo con el culto a la belleza del Renacimiento \ el pensamiento científico de la era que iniciaba. Este fue e antecedente del estilo Barroco que surgiría en el siglo xvn.

Pintura

La pintura manierista tiene antecedentes en las obras de Rafael y Miguel Ángel, que orientaron a sus discípulos sobre el manejo del color y la línea dinámica. La pintura de la época está muy influida por elementos teóricos . necesita de explicación para poder ser comprendida.

En Venecia, sobresalen como grandes artistas Tiziano, Tintoretto, Domenicos Theotocopulos, conocido como el Greco. La pintura de Tiziano refleja un gran colorido, con variadas tonalidades y la riqueza de los matices de sus obras. Fue un gran retratista en ese tiempo; elabo­ró varios cuadros para la Corte española, entre ellos el "Retrato de Carlos V" y el de "Felipe II". Otra de sus impor­tantes obras, en que pintó desnudos fue "El amor sagrado y el amor profano". Tintoretto destaca por las profundas perspectivas, los efectos lumínicos y figuras alargadas. Fue también un gran retratista, entre sus creaciones, des­tacan "Cristo ante Pilatos", y el "Lavamiento de pies".


El Greco, nació en Creta,se educó en la escuela de Venecia y después trabajó en España. En sus obras refleja los colores pálidos, figuras alargadas de compo­sición vertical. Y de ellas podemos mencionar "El entie­rro del conde de Orgaz", "El martirio de San Mauricio" y el "Descendimiento de la cruz". En la escultura, plasmó figuras de grupos enteros, se aprecia en "El rapto de las Sabinas" obra esculpida en mármol. Otra escultura manie-rista es la de Benvenuto Cellini llamada "Perseo".

Historia del Arte: arte renacentista

Historia del Arte: arte renacentista
Resumen: marco histórico; pintura; escultura; arquitectura

Características generales de la pintura renacentista:
Pintura italiana del siglo XV- Pintura mural al temple- El hombre es el tema principal
Estudio de la forma humana - El paisaje pierde importancia.
 Hay perspectiva lineal.- Sentido del movimiento.
Temas mitológicos- Aparecen personajes desnudos en temas religiosos

Arte renacentista - Marco histórico cultural
El Renacimiento se inició en Italia en el siglo XIV, y se difundió por el resto de Europa durante los siglos XV y XVI. Durante este periodo la sociedad feudal de la Edad Media se caracterizó por una economía agrícola y una vida cultu­ral e intelectual dominada por la Iglesia. La situación de la sociedad se transformó paso a paso, hasta ser dominada por instituciones políticas, el nacimiento de una economía urbana y mercantil y por el desarrollo en las artes. Este último hecho modificó el contenido de las obras artísticas, que dejaron de ser ya sólo de corte religioso. De ser artesanos, los esculto­res, pintores y arquitectos se convirtieron en individualmente creativos. 
Durante esta época, hubo grandes descubrimien­tos geográficos y adelantos técnicos como la invención de la imprenta, la cual desempeñó un destacado papel para propagar los nuevos conceptos artísticos y permitir el grabado de las principales obras artísticas y, consecuentemente, difundir sus imágenes. Igualmente, favoreció el desarrollo comercial y económico. Todos estos cambios devolvieron al hombre la fe en el ámbito científico, en la razón y la experiencia. En el arte renació el interés por la figura humana, de acuerdo con la tradición clásica de la Antigüedad, en sus modelos de armonía y belleza.

Este gran movimiento cultural, político y artístico inicia­do en el siglo XIV, es llamado Renacimiento, y provocó una gran fuerza de ruptura con la época medieval, su desarrollo en Italia comenzó en la próspera y culta ciudad de Florencia, que llegó a ser el centro artístico más importante en esos tiempos. Durante el siglo XVI, el Renacimiento se extendió por toda Europa y adquirió elementos propios en cada país.
El arte renacentista se caracterizó por el estudio y perfecta semejanza de las formas clásicas grecorro­manas, por la gran importancia que le dio al hombre y  a lo humano, en perjuicio de los ideales religiosos predominantes en las épocas anteriores; además, pre­tendía valorar el aspecto científico.

La evolución del arte renacentista se une al proceso general de racionalización que dominará toda la vida espiritual y material. Se puede concluir que todo lo sucedido en el mundo artístico, reflejó lo ocurrido en otros aspectos de la vida; es decir, la subordinación de todas las leyes del arte y todos los criterios técnicos, a la razón.

Al hablar del Renacimiento se mencionan los términos Quattrocento y Cinquecento: el primero se refiere a las manifestaciones artísticas del siglo xv, es decir, Primer Renacimiento, cuyo centro fue Florencia; el segundo tiene que ver con el Alto Renacimiento, siendo Roma su centro artístico.
En Florencia surgieron tres corrientes: el humanismo, inspirado en el mundo clásico; el materialismo, que viene de la ciencia; y el individualismo, basado en los criterios establecidos por los propios individuos.

Arquitectura y escultura

La arquitectura renacentista adapta al templo o al palacio diferentes elementos romanos, tomados indistintamente, sustituyendo a los elementos góticos, como los pilares y las bóvedas, o creando otros nuevos, acordes a la disposi­ción general del edificio, como cúpulas, frontones o enta­blamentos. Si observamos una construcción, se aprecian los cambios fundamentales que se manejaron en la planta de las iglesias, que ya no eran cruciformes y que ahora, se adaptan a un elemento central basado en un principio huma­no de belleza, antes que las necesidades y tradiciones del culto divino.

Filipo Brunelleschi, arquitecto (Florencia, 1 377-1446), creó un nuevo lenguaje en relación con la arquitectura. A princi­pios del siglo xv, Brunelleschi, en compañía de Donatello, viajó a Roma para estudiar los sistemas y las técnicas para la construcción. Las obras de arte de Brunelleschi fueron de culto religioso, geométricamente claras y con decoraciones pictóricas.

Una de las obras más importantes de Filipo Brunelleschi fue "Santa María de las Flores", que representa ya a un artista renacentista; concibió la arquitectura como un aspecto per­sonal elaborando teorías científicas sobre la perspectiva, es decir, como un elemento geométrico del espacio, que fue apli­cado a la "Iglesia de San Lorenzo" y la "Capilla Pazzi", ambas de la ciudad de Florencia.

Otro arquitecto importante fue León Batista Alberti, que dejó escritas sus teorías sobre arquitectura, pintura y algunas ideas sobre la belleza y la armonía. Tres son sus obras más destacadas: "Templo Malatestiano" en Rímini, "La iglesia de San Andrés" en Mantua, y la "Iglesia de Santa María Novella en Florencia.

Entre las características generales de la arquitectura renacentista se encuentran:


Utilización de arcos de medio punto, de bóvedas de cañón, de arista, y de cúpulas hemisféricas.
Empleo de columnas con capiteles dórico, jónico o corintio. Utilización de entablamentos clásicos y de cornisas. Frontones triangulares o curvos en exteriores. Medallones y guirnaldas.
Iglesias de planta de cruz latina, rectangular al exterior. Iglesias de planta central con cúpula.

Las construcciones renacentistas formaban conjuntos racionales con elementos acordes a las rigurosas normas de proporción.
Con el exilio de la familia Medici de Floren­cia, muchos artistas llegaron a Roma; en un periodo corto allí estuvieron Leonardo da Vinci, Miguel Ángel y Bramante. A principios del siglo xvi comenzó la construcción de la Basílica de San Pedro en Roma, que para entonces era ya el nuevo centro político, cultural y religioso; en esa obra participaron los más importantes arqui­tectos del Cinquecento, como Bramante, Rafael, Antonio da Sangallo, Miguel Ángel y Carlos Maderno.

Escultura

La escultura renacentista imita los modelos romanos, de la misma manera que la arquitectura; en las obras, se retoman el mármol, el bronce y se recurre al desnudo, representando a las figuras con toga romana; para las sienes, se colocan coronas de laurel, la figura humana adquiere un valor por sí misma. Donatello descubre la relación existente entre la expresión escultórica y la naturaleza. Otros escultores nota­bles de la época, son Andrés Verrochio, Luca del la Robbia, y por supuesto Miguel Ángel.
En este último se sintetiza y concluye toda la expe­riencia de la escultura renacentista; sus obras se distin­guen por una anatomía detallada y de gran monumentalidad y gran capacidad técnica. Sus esculturas están entre las más conocidas de toda la historia del arte.
La escultura renacentista se especializó en represen­tación del carácter humano, mediante la expresión y los movimientos corporales. Miguel Ángel mostró su gran habilidad técnica en el "David", estatua esculpida en un solo bloque de mármol, alto y estrecho; entre otras de sus creaciones, se encuentran las estatuas de Moisés, la Aurora y el Crepúsculo. Sus figuras fueron inspiración de escultura clásica y fueron logradas mediante el estudio de la realidad, y profundas observaciones anatómicas, disecciones de ca­dáveres y análisis de los modelos, para plasmar la realidad de las formas físicas. Las figuras realizadas por Miguel Ángel para las tumbas de la familia Medici, fueron: La Noche y e Día, La Aurora y el Ocaso, entre otras, un segundo conjunto de "La Piedad", y las inconclusas de "Los Esclavos".

Durante el siglo xv, la escultura italiana estuvo basada en el realismo; y en el siglo xvi, fue más idealista y monu­mental.

Donatello (1386-1466), fue un escultor certero y buen observador; pese a su gusto por lo clásico, supo ser origina en lo que produjo. Su escultura ecuestre de Cattamelatta, en el Museo Nacional de Florencia, es significativa en este esti­lo, así como la de San Juan, localizada en la misma ciudad.

 PINTURA

La pintura del Renacimiento es la manifestación artís­tica de muchas formas de la época. Nuevamente, sor pintadas imágenes religiosas con nuevos estilos de presentación, desarrollándose otros temas como mito­lógicos e históricos. Las ideas humanistas apuntaban a un nuevo género pictórico: el retrato, sin dejar de lado la importancia de la naturaleza. Florencia fue el primer centro artístico del Renacimiento y su influen­cia alcanzó a otras escuelas italianas, como Padua, Milán, Venecia, Roma; luego, a otros países europeos. En Florencia durante las dos primeras décadas de siglo xv, se impuso el gusto de la escuela de Siena, lineal y cromático. Posteriormente, Masaccio practicó el volumen y la perspectiva realizada por Chiberti,  Brunelleschi y Donatello. No todos los artistas se vie­ron influenciados por las ideas introducidas por Masaccio.

A mediados del siglo xv una segunda generación de pintores florentinos utiliza técnicas visuales y temáticas, que era lo fundamental que planteaba el Renacimiento. La primera generación conducía al movimiento, a la ana­tomía y la ordenación del cuadro, tomando en cuenta las teorías matemáticas; el segundo desarrolló la temática de la mitología y la historia con ideas religiosas, lo cual provocó críticas. Los pintores que representan esta etapa son: Leonardo da Vínci, Sandro Botticelli, Filippino Lippi, Pietro Dannuci y el Peregrino.

En Roma los artistas continuaron con la línea huma­nista, surgida en Florencia, con el auspicio de los papas Julio II y León X. Todo el arte plasmó a griegos y latinos. Para Miguel Ángel, su obra más importante fue la "Capilla Sixtina". Otro artista de gran importancia fue Rafael Sanzio, responsable de la decoración de varias salas del Vaticano con una gran cantidad de pinturas de asuntos religiosos y mitológicos, sobresaliendo las Madonas.





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