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17 de julio de 2018

Análisis del poema Tren expreso de Oliverio Girondo


Vanguardias y manifestaciones vanguardistas en el siglo XX
Análisis del poema Tren expreso de Oliverio Girondo
Introducción
El vanguardismo surge en torno de la Primera Guerra Mundial (1914), en un momento en que el hombre pierde seguridad,  se desorienta en el orden espiritual y moral, en el orden estético e ideológico y  se produce una crisis de fe en las instituciones sociales y en los valores tradicionales.  En este contexto y desde el punto de vista sociocultural, las vanguardias surgen como una reacción contra la sociedad burgue­sa, cuyas aspiraciones habían conducido a la guerra en Europa. Gloria Videla de Rivero (2011)  sostiene que, en un sentido particular, se entiende por vanguardias una serie de movimientos, de acciones, a menudo colectivas (a veces individuales), que agrupando a escritores o artistas se expresan por manifiestos, programas y revistas y se destacan por un antagonismo radical frente al orden establecido en el dominio literario (formas, temas, lenguaje, etc.) y –a veces– en el plano político y social. Esta revolución trasciende con frecuencia lo estético y mira también a las costumbres y a la ética.
Las vanguardias fueron en general movimientos o "ismos" de corta duración, que a pesar de su multiplicidad, tenían en común la búsqueda de la ruptura total con las formas expresivas que habían adoptado la música, la pintura, la literatura, la arquitectura y el cine.
En el siglo XX y durante la década del ‘20, Buenos Aires participa de un movimiento de renovación inte­lectual. Jorge Luis Borges regresa de Europa en 1921 y comienza a difundir el ultraísmo, movimiento surgido  en España alrededor de 1918 como reacción contra el Modernismo de Rubén Darío y por la influencia de otros movimientos literarios de vanguardia. Ultra significa 'más allá': los escritores intentan inventar un mundo que esté más allá del real y, al mismo tiempo, avanzar hacia el futuro.
Como características del ultraísmo  podemos mencionar  las siguientes: la poesía es síntesis, fusión en uno de varios estados anímicos; quiebra la continuidad del discurso lógico; traslada a la naturaleza los atributos del hombre; sobrevalora la imagen y la metáfora; suprime la rima (verso libre);elimina los nexos sintácticos; ignora los signos de puntuación; prefiere el sistema tipográfico de blancos y de espacios; recurre al sustantivo abstracto; evita los adjetivos inútiles; suprime lo narrativo.
  En Argentina, entre los escritores adeptos al ultraísmo encontramos  a: Ricardo Güiraldes (1886-1927);  Oliverio Girando (1891-1967);  Pablo Rojas Paz (1896-1956); Ricardo E. Molinari (1898); Jorge Luis Borges (1899-1986) ; Leopoldo Marechal (1900-1970) ; Eduardo González Lanuza (1900-1976); Francisco Luis Bernárdez (1900-1978); Norah Lange (1906-1972).
  En el presente trabajo analizaremos el poema El tren expreso de Oliverio Girondo, poema que pertenece a  Calcomanías (1925), publicado cuando “la modernidad internacionalista instala la máquina en cada recodo de la vida cotidiana, acelerando los ritmos (…)  Los nuevos medios de comunicación (desde el automóvil y el tranvía hasta la radio y el cine) exageran ese mito de la velocidad y permiten una visión simultánea de la realidad, imposible hasta entonces (Geraci, 2004).


Análisis del poema El tren expreso de Oliverio Girondo
En el poema El tren expreso (ver anexo)  –del poemario Calcomanías (1925) –,  el  yo lírico se encuentra en un medio de transporte: un lento y parsimonioso tren encargado de recorrer los suburbanos pueblos españoles. Lo más cercano a la urbe es el interior del tren, sitio en el cual la voz poética es un pasajero más, es parte del plural (“nos”) que configura el espectáculo interior, representación a  pequeña escala de la ciudad. El carácter vanguardista de la representación no se encuentra en las imágenes mismas sino en los ojos que las descubren y les vuelven a dar forma: en tanto que las arañas/realizan sus ejercicios de bombero/alrededor de la lamparilla/que se incendia en el techo.
Dentro del tren, son los objetos los que modelan tortuosamente a los pasajeros, imágenes insólitas y humorísticas en las que se concretiza el proyecto deshumanizador girondiano: En los compartimentos de primera, /las butacas nos atornillan sus elásticos/y nos descorchan un riñón.
Para radicalizar aún más  la visión deshumanizante del hombre dentro del tren ( objeto moderno), el proceso de reificación del sujeto opera a través del siguiente hecho: es un loro el único pasajero que protesta por la demora, mientras el resto de la gente repite - como distracción- los números de la lotería.
Todo el poema puede leerse como una irónica crítica a la desaceleración,  a la lentitud que caracterizó en la época al pueblo español, hecho que contrasta desde el título del poema  con el calificativo  "expreso”, adjetivo  que  alude a la rapidez propia de la máquina urbana. Sin embargo,  lo que realmente se encuentra problematizado en esta composición es el tema  de la velocidad ya que continuamente la idea de estatismo está presente en las siguientes imágenes: "las casas de los aldeanos.../ se anestesian de siesta"; "a riesgo de que el viaje termine para siempre, / la locomotora hace pasar las piedras/ a diez y seis kilómetros/ y cuando ya no puede más, / se detiene, jadeante."// ¿Llegaremos al alba, o mañana al atardecer...? // y las chicas que vienen a ver pasar el tren/ porque es lo único que pasa/.  El último verso -"¿España? ¿1870?... ¿1923?..”.- recalca esta inmovilidad esencial en el país ibérico: 53 años de tiempo fosilizado.
El tren expreso es una auténtica calcomanía: el poeta prepara convenientemente algunas imágenes "coloridas" del espacio observado desde el tren y se entretiene trasladándolas de un lugar a otro del poema como una  parodia verbal de lo que sería la fotografía de ese paisaje suburbano que se repite incesantemente. El cal­cógrafo no se detiene y cuando la ausencia de luz impo­sibilita su visión, son los sonidos los que traen las imáge­nes: “Se oye/ (...): el canto de las mujeres que mondan las legumbres / el ronquido de los soldados/ que, sin saber por qué, / nos trae la seguridad/ de que se han sacado los botines; / los números del extracto de lotería, /que todos los pasajeros aprenden de memoria.”
Los objetos se presentan antropoformizados. La visión del clásico paisaje español es caricaturizada mediante imágenes que remiten a elementos autóctonos y que son fusionados a lo humano; "Jamelgos que llevan una vida de  asceta;  chanchos enloquecidos de flacura que se creen una Salomé porque tienen las nalgas muy rosadas;   las casas de los aldeanos se arrodillan a los pies de la iglesia, se aprietan, se anestesian; las vides sacan una mano amenazante debajo de la tierra...".
En la estrofa octava,   el tren ha parado en una estación y el largo y agotador viaje lleva catorce horas de demora  (retardo es igual a entorpecimiento). El viajero, cuando el tren recupera su tranquilo andar,  espera una imagen distinta para distraerse pero solo ve,  sorpresivamente,  lo mismo que ya ha visto durante todo el viaje (se repiten las estrofas y las imágenes ya mencionadas).
La versificación es libre y, en cuanto a su estructura externa,  el poe­ma consta de diecinueve estrofas: trece originales y seis que  son copia- “calco” -  en las cuales se incorpo­ran sutiles cambios.  En la estrofa décima octava, una nueva estación e idénticos versos para describirla calcográficamente, únicamente se modifica el verso quinto  pero tiene una justificación: "por las veintisiete horas de retardo”. Los siguientes pares estróficos no  presentan ninguna alteración: 2ª y 10ª/ 4ª y 12ª/ 3ª y 11ª/ 6ª y 14ª. Por último,  en la estrofa decimonovena se repite "de repente”- lo repetido: la composición es circular y alude,  toda ella,  a aquello que no se modifica,  que es monótono, que  es perfectamente igual,  siempre.
Conclusión
El carácter experimental de manifestación vanguardista (Bürger, 2000) llevó a Oliverio Girondo, poeta comprometido con   esta estética, a violentar al lenguaje, a “hacerlo decir más” a través de la utilización recursos vanguardistas correspondientes al ultraísmo:  fusión de varios estados anímicos (estatismo/velocidad); quiebre de la continuidad del discurso lógico( repetición de estrofas); traslado a la naturaleza de los atributos del hombre (personificación); sobrevalorización de imágenes y de  la metáfora; supresión de  la rima (verso libre); el sistema tipográfico de blancos y de espacios ( división en estrofas y el último verso  fuera de la estructura lógica del poema) ; supresión del elemento narrativo.
BIBLIOGRAFÍA
·                                   BÜRGER, Peter (2010): “La obra de arte vanguardista” en Teoría de la vanguardia, Buenos Aires, Las Cuarenta..
GERACI, Luciana (2004):   Inefable Oliverio  en La Trama de la Comunicación, Vol. 9, Anuario del Departamento de Ciencias de la Comunicación. Facultad de Ciencia Política y Relaciones Internacionales, Universidad Nacional de Rosario, UNR Editora.
GIRONDO, Oliverio (1968): Obras completas, Buenos Aires, Ed. Losada.
VIDELA DE RIVERO, Gloria (2011): Direcciones del vanguardismo hispanoamericano. Estudios sobre poesía de vanguardia: 1920-1930. Documentos. 3ª ed. Mendoza: Editorial de la Universidad Nacional de Cuyo – Ediunc.



                        

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