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25 de junio de 2008

La narrativa de ciencia ficción

El desarrollo tecnológico que se produjo a partir de la Revolución Indus­trial junto con el avance de la ciencia a lo largo del siglo XIX, propiciaron el nacimiento de la narrativa de ciencia ficción.
En las primeras manifestaciones de este género se percibe un optimismo inusitado con respecto a los avances de la ciencia, se disfruta de las aplica­ciones tecnológicas y se prevén desarrollos crecientes. Sin embargo, a partir del siglo XX, comienza a desdibujarse este optimismo y la sociedad se cues­tiona sobre los riesgos que la aplicación creciente de la ciencia y la tecnolo­gía podrían acarrear al hombre. La narrativa de ciencia ficción se hizo eco de este cambio y, por lo tanto, manifestó también las consecuencias no de­seadas de estos avances, mediante una visión distópica del futuro.
Desde sus orígenes y hasta la segunda mitad del siglo xx, la ciencia fic­ción fue considerada una literatura menor, destinada a la evasión de la rea­lidad y que no buscaba ningún tipo de compromiso por parte del lector. Pero, esta visión se modificó a causa de distintos factores: por un lado, a partir de la década de 1950, los temas de la ciencia fic­ción fueron llevados al cine y esto favoreció su creciente interés por los productos literarios y cinematográficos del género. Por el otro, dado que toda literatura es una metáfora de su tiempo, se puede pensar que en el relato de ciencia ficción, el hombre encuentra un espejo que re­vela las líneas de su desarrollo científico y material y es­ta visión le permite proyectar su propia humanidad en situaciones no vividas.
Además, la ciencia ficción fue revalorizada al conside­rar que una de sus funciones más notables es la crítica de costumbres de la sociedad que llega a convertirse, en mu­chos casos, en verdaderas sátiras.

El problema del nombre y de la definición
Una de las dificultades que encuentra quien intenta abordar el estudio de la ciencia ficción es hallar una definición en la que los expertos estén de acuerdo. Esta discordancia surge de la misma naturaleza compuesta de su nombre "ciencia ficción", traducción incorrecta de su original inglés siencie-fiction que debería traducirse como "ficción científica". Sin embargo, a pesar de que popularmente se ha adoptado el término "ciencia ficción", se ha aceptado como válido el sentido que trasmite de ficción científica ya que pone el acento sobre la ficción mientras que la ciencia queda relegada a un segundo plano.
Una vez solucionado el conflicto sobre el nombre, persiste el relacionado con la definición; entre las varias que se han propuesto desde la creación del género la que parece más adecuada es la propuesta por la investigadora Judith Merrill, quien sostiene que la "ciencia ficción es la literatura de la imagina­ción disciplinada". De esta definición surgen dos rasgos importantes:
1. se trata de un relato ficcional;
2.la imaginación creadora tiene un lugar preponderante, pero, sin em­bargo, debe estar limitada por alguna postulación teórica o científica.

Avanzado el siglo xx se produce un crecimiento notable en el número de obras de ciencia ficción que circulaban en edi­ciones populares, baratas y de baja calidad, conocidas como "pulps". Muchos de los escritores que adquirirían gran re­nombre comenzaron sus carreras de ese modo, por ejemplo, Ray Bradbury (n. 1920), Isaac Asimov, Robert Henlein (n. 1907), Theodore Sturgeon (n. 1918). Durante este período, además, se establecieron los arquetipos y las convenciones básicas del género que llegaron hasta la actualidad. Por otra parte, surgieron nuevos tipos de relatos que se sumaron a los existentes en el siglo XIX. De esta manera, la tipología de los textos de ciencia fic­ción comprende:
1. la ciencia ficción dura que incluye los relatos en los que se desarrollan temas con una base científica muy fuerte;
2. historias de espada y brujería que se distinguen porque los acontecimientos suceden en lugares y tiempos imprecisos, carac­terizados por la magia y el ideal caballeresco;
3. historias del espacio en las que el héroe tiene facultades superiores y lucha contra horrendos malvados. Los escenarios son el espacio exterior, naves espaciales y lejanos planetas.

Además, con la maduración del género se produjo un desplazamiento ha­cia temas más inquietantes, por ejemplo:
1. el futuro anticipado que presenta construcciones hipotéticas acerca de la sociedad del futuro. Estas visiones pueden ser utópicas, si lo que se representa es una sociedad ideal, o distópicas si se trata de una visión pesi­mista. Dentro de las distopías se encuentran, por ejemplo, las consecuen­cias de una devastación nuclear;
2. la relación entre el hombre y la tecnología aparece también como conflictiva, ya que las creaciones del hombre (como los robots o las su­percomputadoras) pasan a ser sus enemigas. Las máquinas que fueron creadas para servir a la humanidad, se revelan y amenazan la vida de sus inventores;
3. las invasiones alienígenas presentan una nueva forma: los extra te­rrestres no son ya seres reconocibles por su monstruosidad, sino que se mi­metizan con los hombres y conviven con ellos en el seno de la sociedad sin poder ser detectados;
4. el desarrollo de las capacidades humanas que, en muchos casos, son resultado de científicos inescrupulosos. Por ejemplo: el desarrollo de cyborgs (mitad humanos mitad robots), el regreso a la vida de seres muertos, la clo­nación sin límites, la manipulación genética, etc.;
5. los viajes por el tiempo que han interesado a los escritores desde los orígenes de este género. En estos casos se postula el problema de las para­dojas temporales en las que el viajero del tiempo produce un cambio en al­gún período que afecta gravemente su propia vida y a toda la humanidad. El caso más típico es el de las ucronías en las que se modifica un aconteci­miento del pasado para poder alterar la realidad presente, como sucede, por ejemplo, en la saga fílmica Volver al futuro

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