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10 de mayo de 2008

La hechicera del mediodía de Michel Honaker

El protagonista de esta novela, Edmond, es un chico que vive
en un pequeño pueblo cercano a un extenso, frondoso e inquietante
bosque. Y no es precisamente un héroe sino, más bien, un
típico antihéroe.
No es demasiado popular en el colegio ni es buen deportista,
no se destaca en Matemática ni es el favorito de las chicas. Es el
único hijo del pastor protestante del pueblo, por lo que las sentencias
bíblicas de los sermones de su padre caen sobre él con
mayor fuerza que sobre los demás. Tiene una madre cariñosa y
sobreprotectora que lo alimenta en exceso; sus compañeros se
burlan de él y, a veces, hasta le pegan. Edmond es gordito, distraído
y soñador.
Sin embargo, nuestro antihéroe tiene algunas cosas muy claras:
quiere volverse grande y ser escritor. Así se inicia en el fascinante
pero, también, doloroso proceso de crecer y vive, capítulo tras capítulo,
el pasaje de la inocencia y las ilusiones infantiles a la adultez
y la búsqueda de la realización personal. Para lograrlo, tiene
que atravesar muchas experiencias que lo ponen a prueba y por las
cuales toma contacto con las fuerzas del bien y del mal, y además,
con la crueldad de la muerte. De esas experiencias, saldrá sabio y
fortalecido, es decir, convertido en todo un “héroe”.
Los cuatro reinos de nuestro héroe
La vida de Edmond transcurre, durante los doce capítulos de la
novela, en cuatro ámbitos o “reinos”, con reglas y códigos muy diferentes:
los familiares y conocidos (el colegio, la casa, el pueblo), los
extraños y misteriosos (el bosque, la montaña y el lago), y el “reino”
de la literatura que, afortunadamente, los incluye a todos.
La familia de Edmond es una familia especial, la responsabilidad
de sus padres como pastores frente a la comunidad: No sé si
ya lo dije pero mi padre es el pastor de este lugar... (pág. 15), por momentos,
lo enorgullece pero en otros, parece resultarle una pesada
carga, que por ser hijo único no tiene con quién compartir
En todos los grupos se fijan roles y, a veces, es muy difícil modificarlos.
Así funcionan en la clase de Edmond.
- Williams, el rey del patio
- Nan, la chica más linda de la clase
- Nelly Launder, la atolondrada
- Harold, un chico extraño
- Cyrus, el mentiroso
Si observamos el personaje de Edmond y su evolución desde el
Capítulo 1 hasta el Epílogo, y lo relacionamos con los cuentos infantiles
tradicionales, tan presentes en esta novela, se trata sin duda
de una variante de la historia del “Patito feo”.

Comentarios a cargo de la Prof.María Inés Indart
Ed.Cántaro-www.cántaro.com

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